Una buena noticia!

24 May 2020

Queridos hermanos y hermanas. El mensaje de hoy es profético ya que, no se puede hacer un buen periodismo y una buena comunicación prescindiendo de la ética. Este mensaje es profético e invita a todos los periodistas y comunicadores que viven la historia a anunciar noticias que se hacen diálogo de amor a través de la historia y que se conviertan en Buena Noticia en Jesucristo muerto y resucitado. Necesitamos un periodismo que de esperanza humana esto siempre construye y no destruye, necesitamos en medio del desierto y de las tinieblas de la noche de la enfermedad y de la muerte lo positivo que hay en el ser humano lo positivo que es la capacidad de superación. Esa capacidad que se la ha dado un Dios que lo ha creado para la felicidad y lo ha llamado para la libertad y la vida nueva, por eso es la solemnidad de la Asunción queridos hermanos no podemos seguir buscando entre los muertos al que vive y ya que nos antecede Padre Jesucristo nuestra cabeza venido a los cielos qué quiere decir subido a los cielos. El resultado es la solemnidad de la Ascensión de Jesús a los cielos que produce en nosotros dos actitudes, la cita previa de vivir el gozo y la alegría que no estamos abandonados. Cristo ha subido a los ciegos para enviar al Espíritu Consolador el Espíritu de la Verdad para que nos haga sentir que nuestras vidas están aseguradas. Dios es verdadero hombre y a asumido su divinidad y está sentado a la derecha del Padre confesamos y creemos en un Dios que ha vencido a la muerte y el pecado. Jesús antes de subir al cielo se convierte para nosotros en punto de partida con su evangelización comienza la misión de la Iglesia es una misión de anunciar una esperanza nueva en unos cielos nuevos y una tierra nueva en la que no haya muerte ni dolor ni sufrimiento. Y ese que vino del cielo transformó está pobre humanidad pecadora en una humanidad glorificada por eso queridos hermanos cuando llegue la hora de la muerte tendremos que decir lo que dice la Familia Salesiana y tantos devotos de María Auxiliadora que hoy celebramos su fiesta señora de nuestra Madre Auxiliadora nuestro consuelo. Y después de esta vida, llévanos al cielo, dónde está precisamente Jesucristo nuestra cabeza nuestro Señor nuestra fortaleza.