Jesús no nos deja huerfanos!

17 May 2020

Jesús nos promete en el Evangelio que hemos proclamado hace un momento que no nos dejara huérfanos en el contexto de la Pascua del Enfermo y en la situación en la que estamos viviendo en el mundo entero de dolor de sufrir por causa de esta pandemia del covid 19, estas palabras tienen que llenar nuestro corazón, por lo menos deberíamos de dejar que se llenará de esperanza.
En este tiempo en el que he estado escuchando y hablando casi a diario con capellanes y con médicos que han estado en esta situación es a veces la sensación de soledad, por eso qué bien nos viene estas palabras del Evangelio.
Vosotros, no os sintáis solos saber que no estáis solos, es verdad que en este momento unidos en particular al misterio de la cruz, pero es un misterio de gloria y de Resurrección el final no es la cruz.
El final es la gloria, volveré a vosotros, qué importante es que recordemos esto todos los que gozan de salud y los que no, los que cuidan y los que están enfermos.
Los que están debiles la razón de nuestra esperanza el motivo que nos permite cada día levantarnos en medio de no pocos sufrimientos de que el motivo de nuestra esperanza es precisamente este que Cristo volverá a nosotros nos recordaba el Papa Francisco esta Semana Santa que tomemos todos conciencia de que estamos en la misma marca, todos padecemos los mismos temores.
Son cosas que no ha enseñado esta pandemia es a darnos cuenta hasta qué punto nos unen vínculos que no son solo biológicos que no podemos vivir sin sin hablarnos, cuántas ganas de poder dar un abrazo a tus nietos a tus hijos que los tienes lejos, a los amigos. De estar con ellos todo esto nos pasa porque hemos sido creados de una manera que nos ha hecho todos hijos porque tenemos un único Padre, Dios. Vale la pena volver una y otra vez a meternos en esta perspectiva a elevar la perspectiva sobrenatural a darnos cuenta que es verdad, que son momentos de que todos los medios que tengamos son para la solidaridad, que estamos teniendo en el combate con esta enfermedad, se transforme después en solidaridad y en compañía cuando vengan los momentos duros que van a venir de la crisis, que se nos avecina, superaremos el convate.
Lo que también está claro es que vendrán tiempos duros y difíciles y entonces será especialmente importante que recordemos esto y que tomemos conciencia cada uno de los cuenta contigo y conmigo para que el otro no sea huérfano para que el otro no esté solo por eso yo quería terminar de una manera singular. Los obispos en el mensaje que nos escriben todos los años con motivo de la Jornada de la Pascua del Enfermo nos decían esto, que podemos ampliar todo esto a sacerdotes, diáconos personas idóneas, agentes y equipos parroquiales de la salud contribuir con vuestra misión a que el señor continúe acogiendo y aliviando a todos los enfermos cansados y agobiados. Por vuestro generoso servicio y a que el Señor Jesús nos fortalezca y sea nuestro sustento para seguir el camino pues es verdad que estas palabras y estos deseos de nuestros obispos se transformen en cada uno de nosotros en ese deseo de salir al encuentro de los demás y descubrir que abramos nuestro corazón a una esperanza que no defrauda porque aquel que nos la promete a muerto y resucitado por cada uno de nosotros.